¿Estará al limite su
resistencia? ¿Podrá tropezar de una vez por todas con aquella pared de la que
tanto ha escapado? Difícil sería deducirlo, siendo que el sujeto a examinar es
alguien que se alimenta de las migajas de auto compasión que sus estrellas le
escupieron.
Su princesa no sabe aún lo que significa para él, probablemente nunca lo sepa. Eso le llena las venas de paz y a la vez, de dolor. Paz porque podrá dedicarle mil poesías salidas desde el fondo de su alma, dolor porque jamás sabrá que las escribió pensando en su sonrisa. Quizás el iluso se equivoque, y ella lea cada una de sus palabras con detenimiento, quizás la princesa SI sabe lo que significa para él. Pero prefiere jugar su papel de ignorante, el "acá no pasó nada" sería su emblema. El no se queja, no la culpa. Desde la oscuridad sabe que las almas repletas de belleza como las de aquella princesa no suelen reposar en ánimas repletas de dolor y forjadas a golpes.
Por última vez mira su poema a medio terminar y susurra en voz baja: PRINCESA, YA SE QUE ESTAS AHÍ, YA SE QUE VOS SABES. YA SE QUE LEES CADA PALABRA Y QUE IGNORAS LO OBVIO POR MIEDO A HERIR. PERO NO TENGAS MIEDO, YA HAN HERIDO TANTO ESTA PLUMA QUE YA NI TINTA TIENE.
Y con una lágrima bañada en impotencia arrugó aquel poema y lo arrojó a la hoguera.
Su princesa no sabe aún lo que significa para él, probablemente nunca lo sepa. Eso le llena las venas de paz y a la vez, de dolor. Paz porque podrá dedicarle mil poesías salidas desde el fondo de su alma, dolor porque jamás sabrá que las escribió pensando en su sonrisa. Quizás el iluso se equivoque, y ella lea cada una de sus palabras con detenimiento, quizás la princesa SI sabe lo que significa para él. Pero prefiere jugar su papel de ignorante, el "acá no pasó nada" sería su emblema. El no se queja, no la culpa. Desde la oscuridad sabe que las almas repletas de belleza como las de aquella princesa no suelen reposar en ánimas repletas de dolor y forjadas a golpes.
Por última vez mira su poema a medio terminar y susurra en voz baja: PRINCESA, YA SE QUE ESTAS AHÍ, YA SE QUE VOS SABES. YA SE QUE LEES CADA PALABRA Y QUE IGNORAS LO OBVIO POR MIEDO A HERIR. PERO NO TENGAS MIEDO, YA HAN HERIDO TANTO ESTA PLUMA QUE YA NI TINTA TIENE.
Y con una lágrima bañada en impotencia arrugó aquel poema y lo arrojó a la hoguera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario